Plomo

Chemisch symbool lood Pb

Chemisch symbool lood

Por norma general, las planchas de plomo se utilizan como barrera de agua en el sector de la vivienda y de la construcción de edificios públicos. Sin embargo, ¿sabía que más del 75 % de la producción de plomo mundial se utiliza en las baterías de plomo-ácido? También se utiliza como lastre, para insonorizar y como blindaje contra la radiación nuclear en hospitales.

Además de sus propiedades físicas y mecánicas ya mencionadas, las planchas de plomo son muy resistentes. Si se aplican correctamente, pueden sobrevivir al edificio y, a continuación, reciclarse.

Fabricación

En los Países Bajos, el plomo se recicla a partir de los desechos de plomo. Los desechos de plomo se funden y, a continuación, se refinan. En este proceso, se eliminan todas las sustancias no deseadas. Las planchas de plomo pulidas y el plomo revestido también se pueden reciclar. Gracias al proceso de refinado, se garantiza que la pureza del plomo es, como mínimo, de un 99,9 %. A continuación, se agrega de un 0,03 a un 0,06 % de cobre para reducir las fugas. El cobre refuerza el enlace de las moléculas de plomo. Tras la aleación, se forman los bloques de plomo y, a continuación, se laminan.

Propiedades físicas y de dilatación y contracción

Densidad                                     : 11 340 kg/m³
Punto de fusión                                   : 327º
Punto de ebullición                                    : 1740º
Coeficiente de dilatación lineal          : 29,7 x 10^-6 mm^-1000^-1

Las planchas de plomo se suelen utilizar en exteriores, donde quedan expuestas a fuertes cambios de temperatura.

En lugares soleados, una diferencia de temperatura de 60º no es algo inusual en los meses de verano. Una plancha de plomo de, por ejemplo, cinco metros de longitud se dilatará y contraerá aproximadamente nueve milímetros o más (5 x 60 x 0,0000297). Por este motivo, es importante asegurarse de que la colocación de las planchas de plomo se realiza de forma que la dilatación o contracción se produzca sin impedimentos.

Propiedades mecánicas

Resistencia a la tracció   : de 13,6 a 22,4 N/mm²
Punto de rotura                : de 5,5 a 11 N/mm²
Dureza Brinell                : de 5,1 a 9,5 HB

Puesto que se trata de uno de los metales más blandos, el plomo se puede malear fácilmente a una temperatura ambiente normal sin que se produzca un endurecimiento considerable. Las planchas de plomo se pueden colocar utilizando las herramientas habituales sin que exista riesgo de grietas o rotura. La dirección de la laminación tampoco influye en sus características.

Resistencia a la corrosión

El plomo es resistente a la corrosión y al contacto con otros materiales.
Por norma general, su resistencia a la corrosión es excelente. En exteriores, rápidamente crea en la superficie una capa de oxidación fuerte, de gran adherencia y casi indisoluble que protege al material subyacente frente a la corrosión. Sin embargo, es necesario tomar medidas de precaución en algunos usos de la construcción para proteger el plomo de los materiales que lo rodean.

Metales 

Si dos metales entran en contacto en un medio húmedo, es posible que uno de ellos se corroa como consecuencia de la electrólisis. El fenómeno físico de la «corrosión galvánica» es el resultado de un traspaso de iones que se produce cuando el agua se convierte en el medio de migración entre dos metales con una diferencia de potencial importante. Este fenómeno es en el que se basan las baterías de plomo-ácido.

Potenciales de los materiales de construcción más habituales:

Elemento

Símbolo

Potencial en V

Cobre

Cu

  0,34

Plomo

Pb

– 0,13

Estaño

Sn

– 0,14

Hierro

Fe

– 0,44

Zinc

Zn

– 0,76

Aluminio

Al

– 1,67


Este fenómeno también se utiliza en la construcción de barcos y para aislar los cables y tuberías subterráneos mediante la «protección catódica». Uno de los metales actúa como «metal de protección» y es el que se corroe en lugar del metal protegido. Por este motivo, en una combinación de zinc y cobre en un medio húmedo, el zinc será el metal que se corroa y no el cobre. El zinc protege completamente al cobre durante un periodo de tiempo.

Por norma general, las planchas de plomo se pueden utilizar en contacto directo con metales como el cobre, el zinc, el acero galvanizado y los tipos más frecuentes de aleaciones de aluminio. El plomo y el acero inoxidable también se pueden combinar. Es incluso recomendable utilizar la combinación de plomo y cobre como sujeción (en clavos y remaches).

Madera 
La plancha de plomo se puede corroer lentamente debido a la disolución de los ácidos orgánicos de las maderas duras. Como consecuencia de la humedad, la madera de roble, en especial si tiene más de 100 años, libera ácidos orgánicos que pueden corroer la plancha de plomo. La madera de cedro (por ejemplo la de las tejas de madera) también puede liberar un ácido orgánico débil a la corriente de agua de lluvia que corroerá la plancha de plomo.

Es por esto que el plomo no debe estar en contacto directo con los siguientes tipos de madera: roble, teca y cedro rojo. Aplique siempre una capa protectora o coloque una membrana de poliéster antifúngica resistente a las raíces o de Tectile Metal.

Cemento 

El hormigón y la argamasa que se hacen con cemento Portland contienen grandes cantidades de cal libre que, en un medio húmedo, podría (de forma temporal) corroer el plomo. La reacción del dióxido de carbono del aire carbonatará lentamente la cal. Cuando la carbonatación de la cal libre finalice, el peligro de corrosión del plomo habrá desaparecido.

En las planchas de plomo, la corrosión aparece en forma de manchas con una tonalidad amarilla apagada. No es grave, pero se puede evitar tratando las partes de la plancha de plomo en contacto con el cemento o el hormigón con un revestimiento bituminoso.

La fijación de una capa protectora de plomo en una junta de la mampostería no se ve afectada por este fenómeno ya que la cal libre se carbonatará rápidamente como consecuencia del fácil acceso del dióxido de carbono. Por lo tanto, en este caso no es necesario aplicar una capa protectora.


Grava, algas y líquenes 

Los ácidos ligeramente orgánicos de las algas y líquenes que crecen entre la grava también pueden provocar una corrosión lenta de los metales no ferrosos. Esto generalmente aparece en los canalones y receptáculos y similares, los cuales han podido estar en prolongado contacto con aguas pluviales agresivas. No es el caso de la lluvia fuerte, pero la lluvia ligera y la niebla espesa pueden provocar una lenta evacuación del agua de lluvia con un contenido en ácido orgánico relativamente alto.